Etapa 44: Messina – Taormina (53 kms)

Nuestra primera etapa siciliana ha estado pasada por agua, será que la isla ha querido bautizarnos como nuevos visitantes de sus tierras.

La etapa ha sido bastante corta pero nos ha costado acabarla ya que hemos tenido que parar bastante para resguardarnos de los frecuentes aguaceros que han ido cayendo. Hemos ido descendido por la costa oriental de la isla. Las tierras de la Península Itálica, que a la altura de Messina están muy próximas, se han ido alejando poco a poco hasta que la punta de la bota se ha quedado atrás, dejándonos tan sólo en compañía del mar Jónico. Mientras que el Tirreno siempre estaba a nuestra derecha, el Jónico queda a nuestra izquierda y es una sensación extraña después de tanto tiempo al revés.

Hemos ido atravesando una sucesión de pueblos encajados entre la contínua línea de playa y la montaña. En este sentido, el paisaje es muy similar al de Calabria. De hecho, se cree que Sicilia estaba unida a la zona calabresa hasta que se desgajó de ella por la zona del Estrecho de Messina. Cuando se mira el perfil costero de una y otra parte, esta teoría cobra bastante sentido. En el poco terreno cultivable que queda entre el mar y la montaña, siguen siendo protagonistas los cítricos, especialmente el limón. Con esta fruta se elabora por aquí un delicioso granizado (granita en italiano), que hoy hemos probado. También lo hacen de otros sabores, como la almendra.
Otra de las especialidades de la zona es un dulce hecho a base de pasta de almendras (mandorlas), que una amable pastelera nos ha invitado a degustar. ¡Buenísimo!.

Llegar a Taormina nos ha costado un poco. No sólo por la lluvia, que no ha cejado en su empeño de mojarnos, sino porque está situada a doscientos metros sobre el mar y los hemos tenido que subir de golpe, en apenas tres kilómetros. Eso sí, gracias a esta situación elevada, las vistas desde la ciudad son bellísimas, especialmente en el antiguo teatro grecorromano desde el que se divisan el mar y el Etna. Lástima que hoy había nubes y éste apenas se vislumbraba.

Taormina se encuentra situada en una terraza natural frente al mar desde donde tiene una posición privilegiada. La ciudad no es muy grande y nos ha parecido invadida por los turistas (incluidos nosotros, claro). No esperábamos tanta masificación en esta época del año. No nos imaginamos cómo será esto en pleno verano. Es lo malo que tienen los sitios tan renombrados, que todos queremos verlos y somos unos cuantos en el planeta para un lugar tan pequeño (y eso que, por desgracia, hay una gran mayoría que ni se puede plantear viajar). En su libro sobre Roma, Javier Reverte escribía algo así como que a casi ningún turista nos gustan los demás turistas. Yo diría que menos a los japoneses, a los que me parece que les trae sin cuidado el resto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s